
Suelo de caucho continuo para zonas de juego y espacios infantiles
Seguridad certificada, sin juntas y sin bordes que se levantan. Para parques públicos, colegios, guarderías y jardines privados.
¿Cuándo necesitas caucho continuo in situ?
Tienes un parque público o área de juego con equipamiento de altura. La normativa UNE-EN 1177 establece que el pavimento tiene que absorber el impacto de una caída desde la altura máxima del equipamiento instalado — y el espesor del caucho tiene que estar calculado para esa altura. No es lo mismo un columpio de 1,5 m que un tobogán de 3 m. El caucho continuo permite ajustar el espesor exacto en cada zona según el equipamiento que hay encima, algo que las losetas estándar no siempre pueden garantizar.
Tienes un patio de colegio, guardería o centro educativo. El patio de un colegio es el espacio más castigado por el uso intensivo — recreos diarios con cientos de niños, lluvia, sol, limpieza frecuente. El caucho continuo aguanta todo eso sin deteriorarse y sin generar los problemas de mantenimiento de las losetas. Además permite crear diseños con colores, formas y elementos gráficos que convierten el patio en un espacio estimulante para los niños.
Tienes un jardín privado o zona de juego en comunidad de vecinos. El caucho continuo no es solo para uso público. En jardines privados, terrazas con zona de juego para niños o áreas comunes de urbanizaciones es la solución que ofrece el mejor resultado a largo plazo — especialmente cuando hay equipamiento de cierta altura y se quiere una garantía real de seguridad, no solo una apariencia.
Quieres renovar un suelo de losetas deteriorado. En muchos parques públicos las losetas están en mal estado — bordes levantados, juntas abiertas, piezas rotas o descolocadas. Se puede aplicar caucho continuo directamente encima del soporte existente en muchos casos, sin retirar las losetas, lo que reduce el coste y el tiempo de obra.


Cómo lo hacemos
1. Diagnóstico del espacio y el equipamiento
Lo primero es conocer la altura máxima de caída de cada juego instalado o previsto. Ese dato determina el espesor mínimo que necesita el caucho en cada zona para cumplir la normativa. Sin ese cálculo, cualquier instalación es una estimación sin respaldo técnico.
2. Diseño del pavimento
Una vez definidos los espesores, diseñamos el pavimento con los colores y las formas que el espacio necesita. Podemos incorporar elementos gráficos — números, letras, mapas, formas geométricas — que añaden valor educativo y visual al espacio. Todo el diseño se presenta antes de ejecutar.
3. Preparación del soporte
El soporte tiene que estar limpio, estable y con la planimetría correcta. Si hay irregularidades importantes hay que nivelar antes. Si hay losetas existentes en buen estado, evaluamos si se puede aplicar encima.
4. Aplicación de la capa base SBR
Gránulos de caucho reciclado mezclados con resina de poliuretano, extendidos y compactados al espesor calculado para cada zona. Esta capa es la que proporciona la amortiguación certificada.
5. Aplicación de la capa de acabado EPDM
Capa superior de 10-12 mm en caucho EPDM de color — el material que da el aspecto final, la resistencia a los rayos UV y la durabilidad del color en el tiempo. Antideslizante en seco y en mojado.
6. Curado y verificación
El pavimento necesita un tiempo de curado completo antes de su puesta en servicio. Entregamos documentación técnica del sistema instalado, incluyendo los cálculos de HIC por zona según la normativa EN-1177 ( la prueba HIC es opcional )


¿Qué normativa tiene que cumplir el suelo de una zona de juego?
Es una pregunta que llega en casi todos los proyectos y merece una respuesta clara.
La norma europea UNE-EN 1177 regula las superficies absorbedoras de impacto en áreas de juego — establece los requisitos de amortiguación y el método de ensayo para verificar que el pavimento cumple la protección necesaria para cada altura de caída. El parámetro clave es la HIC — Head Injury Criterion — que determina la altura crítica de caída que el pavimento puede absorber sin superar los límites de seguridad establecidos.
La norma UNE-EN 1176 complementa la anterior estableciendo los requisitos de seguridad para el propio equipamiento de juego.
Ambas normativas son de cumplimiento obligatorio en parques públicos en España y son la referencia que utilizan los ayuntamientos y administraciones para la inspección y aceptación de las instalaciones. En proyectos privados no son de obligado cumplimiento legal, pero son el estándar que cualquier instalador serio debería respetar.
¿Cuánto cuesta el caucho continuo in situ? El precio depende principalmente del espesor necesario, que viene determinado por la altura de caída del equipamiento. Para zonas de tránsito sin equipamiento o espesores bajos de 20-30 mm, el precio puede estar entre 35 y 55€/m². Para espesores estándar de 40-50 mm, lo más habitual en parques infantiles, entre 50 y 80€/m². Para espesores superiores a 80 mm bajo equipamiento de gran altura, el precio puede superar los 90€/m². Estos precios incluyen material y mano de obra, sobre soporte en buen estado.
¿Se puede poner caucho continuo sobre las losetas existentes? En muchos casos sí, si las losetas están bien adheridas al soporte y no hay irregularidades importantes. Lo evaluamos en la visita técnica previa. Si las losetas están en mal estado o hay zonas sueltas, hay que retirarlas antes.
¿Qué diferencia hay entre SBR y EPDM? El SBR es el caucho reciclado — negro, económico, resistente — que forma la capa base de amortiguación. El EPDM es el caucho de color que forma la capa de acabado — más caro, pero con mejor resistencia a los rayos UV y con colores mucho más estables en el tiempo. Un sistema de calidad usa SBR en la base y EPDM en el acabado.
¿Cuánto dura un pavimento de caucho continuo? Bien instalado sobre un soporte adecuado, entre 10 y 15 años en condiciones de uso normal. Se recomienda una revisión anual de los niveles de amortiguación según EN-1177, especialmente bajo el equipamiento más solicitado.
¿El caucho continuo aguanta el sol y la lluvia? Sí. La capa de acabado EPDM está específicamente formulada para resistir la intemperie, los rayos UV y las variaciones de temperatura. El color se mantiene estable durante años — mucho más que el SBR negro sin acabado o que las losetas de baja calidad.
¿Se puede personalizar con colores y formas? Completamente. El caucho continuo permite crear diseños con múltiples colores, formas geométricas, animales, letras, mapas o cualquier elemento gráfico. Esa personalización no tiene coste adicional significativo y transforma completamente el aspecto de la zona de juego.
Preguntas frecuentes sobre suelo de caucho continuo
Aplicaciones del caucho continuo
Parques públicos municipales — La aplicación más habitual. Ayuntamientos, diputaciones y administraciones que renuevan o crean zonas de juego con equipamiento homologado EN-1176.
Colegios, guarderías y centros educativos — Patios de recreo, zonas de psicomotricidad y áreas de juego interior y exterior. Espesores menores para tránsito general, mayores bajo el equipamiento.
del caucho continuo
Urbanizaciones y comunidades de vecinos — Zonas comunes con equipamiento infantil. Cada vez más habitual en urbanizaciones de nueva construcción y en renovaciones de zonas comunes.
Jardines privados — Familias con niños que quieren una zona de juego segura en casa. Superficie completamente personalizable en colores y formas.
Centros comerciales y zonas de ocio — Áreas de juego interior con requisitos de seguridad estrictos y estética cuidada.
Residencias de mayores y centros de día — El caucho continuo no es solo para niños. En zonas de paso y jardines de residencias de mayores reduce el riesgo de lesiones por caídas y mejora la accesibilidad.


Proyectos en caucho continuo
Parque infantil municipal — 480 m² — Espesor mixto 40-60 mm — Ayuntamiento — Girona Patio de colegio — 620 m² — Diseño con zonas diferenciadas por colores — Barcelona Zona de juego urbanización privada — 180 m² — Espesor 40 mm — Valencia
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Qué es el caucho continuo in situ y en qué se diferencia de las losetas

Cuando alguien busca suelo para una zona de juego infantil, lo primero que aparece son las losetas de caucho — ese formato en piezas cuadradas que se encajan unas con otras. Son fáciles de encontrar y de instalar, pero tienen un problema conocido: con el tiempo las juntas se abren, los bordes se levantan y el pavimento pierde la planimetría. En un parque con tráfico intenso, ese deterioro llega antes de lo esperado.
El caucho continuo in situ es diferente. Se aplica directamente sobre el soporte — hormigón, asfalto, compacto — mezclando gránulos de caucho reciclado SBR con resina de poliuretano, formando una capa base elástica sobre la que se aplica una capa de acabado en EPDM de color. El resultado es una superficie sin juntas, sin bordes, completamente solidaria al soporte, que se adapta a cualquier geometría del espacio y que aguanta el uso intensivo durante años sin los problemas de deterioro que tienen las losetas.
