



La trotapista y el carril bici comparten el espacio urbano y a menudo forman parte del mismo proyecto de obra pública, pero son sistemas técnicamente diferentes que responden a necesidades distintas.
La trotapista es un circuito de running — un recorrido perimetral en un parque o espacio urbano donde los corredores pueden entrenar sobre una superficie continua que protege sus articulaciones. El sistema más adecuado es el caucho continuo SBR, que proporciona amortiguación real — entre 20 y 40 mm de espesor de caucho que absorbe el impacto de cada zancada, reduciendo el estrés en rodillas, tobillos y cadera que el asfalto o el hormigón generan en el corredor habitual.
El carril bici necesita algo diferente. No requiere amortiguación — la bicicleta ya tiene sus propios sistemas de absorción de impacto. Lo que necesita es antideslizamiento en mojado, diferenciación visual clara respecto al resto de la calzada o el carril peatonal, y resistencia al tráfico combinado de bicicletas, patinetes y peatones que usan el carril de forma intensiva. El sistema más utilizado es la resina acrílica en los colores reglamentarios — rojo, verde o azul según el estándar del municipio — que ofrece todo eso sobre el asfalto existente sin necesidad de obra mayor.
Trotapistas en parques urbanos y periurbanos. La demanda de espacios de running de calidad en las ciudades ha crecido enormemente. Un circuito de caucho bien diseñado en un parque urbano es una inversión municipal con un retorno muy visible en uso y satisfacción ciudadana — y con un coste de mantenimiento muy bajo una vez instalado.
Circuitos de running en urbanizaciones y campus. Las grandes urbanizaciones, los campus universitarios y los parques empresariales instalan cada vez más circuitos de running propios para sus residentes o empleados. El caucho continuo es el sistema estándar para estas instalaciones.
Carriles bici urbanos de nueva creación. En proyectos de movilidad urbana sostenible donde se crean carriles bici sobre calzada existente, la resina acrílica en color reglamentario es la solución más rápida y económica para señalizar y diferenciar el espacio. Se aplica sobre el asfalto existente en buen estado en pocos días.
Señalización de intersecciones y zonas de prioridad ciclista. En cruces e intersecciones donde la visibilidad del carril bici es crítica, la resina acrílica de color intenso es más duradera y visible que la pintura convencional.
Rehabilitación de trotapistas y carriles deteriorados. Los circuitos de caucho con años de uso pueden perder el color y la textura superficial manteniendo la capa base en buen estado — en esos casos una nueva capa de EPDM de acabado sobre la base existente renueva completamente la instalación a un coste inferior al de rehacer todo.
Cómo lo aplicamos
Para trotapistas de caucho continuo: Evaluación de la base de hormigón o asfalto. Imprimación de poliuretano. Extensión de la capa de caucho SBR al espesor especificado — entre 20 y 40 mm según el uso previsto. Capa de acabado de EPDM de color. Marcajes de distancia y dirección integrados en el acabado.
Para carriles bici de resina acrílica: Limpieza a presión del asfalto existente. Reparación de fisuras si las hay. Aplicación de 2-3 capas de resina acrílica en el color reglamentario con árido de sílice para antideslizamiento. Señalización horizontal complementaria.
Sectores donde más lo usamos
Administraciones locales y municipios — Urbanizaciones — Campus universitarios y empresariales — Parques y espacios públicos
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una trotapista de caucho continuo? El precio se calcula por metro lineal o por metro cuadrado según el ancho del circuito. Para un ancho estándar de 1,5-2 metros y espesor de 20-30 mm, el rango está entre 40 y 65 euros el m². Para circuitos más anchos o con mayor espesor el precio varía. Lo presupuestamos siempre por proyecto.
¿Cuánto cuesta el carril bici de resina acrílica? Entre 8 y 18 euros el m² dependiendo del número de capas y el estado del asfalto existente. Para proyectos de licitación pública preparamos la documentación técnica necesaria.
¿El caucho de la trotapista aguanta el sol y la lluvia? La capa de acabado EPDM resiste perfectamente la intemperie, los rayos UV y las variaciones de temperatura entre invierno y verano. El color se mantiene estable durante años.
¿Se puede instalar en invierno? El caucho continuo SBR con aglomerante de poliuretano requiere temperaturas de aplicación de al menos 5°C y soporte seco. Para carriles bici de resina acrílica las condiciones son similares.
¿Tienes un proyecto o una duda? Cuéntanos el espacio, el uso y lo que necesitas.
