Norma EN-1177 y el espesor del caucho — lo que debes saber
- Adoria

- 3 abr
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Actualizado: 27 abr
Si gestionas un parque infantil público o el patio de un colegio y alguien te ha dicho que el caucho tiene que tener 40 mm — o 50 mm, o 30 mm — sin preguntarte qué equipamiento hay instalado, ya tienes un problema. O lo vas a tener cuando llegue la inspección.
La norma UNE-EN 1177 — la norma europea de referencia para superficies absorbedoras de impacto en zonas de juego infantil — no establece un espesor único para todos los parques. Establece un método de cálculo que vincula el espesor del pavimento con la altura de caída crítica de cada juego concreto instalado en esa zona concreta.
No es una formalidad burocrática. Es la razón por la que un niño que cae desde lo más alto de un tobogán de 3 metros no se fractura el cráneo — si el suelo debajo tiene el espesor correcto.

Qué es la altura de caída crítica y por qué lo cambia todo
La altura de caída crítica es la distancia máxima desde la que un usuario puede caer al suelo mientras usa un juego. No es la altura del juego en sí — es la altura del punto de acceso o del punto desde el que puede caerse un usuario.
Un columpio de 1,5 metros de altura tiene una altura de caída crítica diferente a un tobogán de 2,5 metros. Una torre de escalada tiene una altura de caída diferente a una cuerda de equilibrio. Y cada uno de esos valores determina el espesor mínimo del caucho que tiene que haber debajo según la tabla de la norma EN-1177.
La misma norma establece el parámetro HIC — Head Injury Criterion — que es el criterio de lesión de cabeza que el pavimento tiene que ser capaz de absorber. Es el ensayo que se hace en laboratorio para certificar que un sistema de caucho de determinado espesor cumple la protección necesaria para una determinada altura de caída crítica.
La tabla que determina el espesor — simplificada
La norma establece una relación directa entre la altura de caída crítica y el espesor mínimo del pavimento absorbente. A modo orientativo — los valores exactos dependen del tipo de material y de los resultados de ensayo del producto específico:
Hasta 60 cm de altura de caída crítica: desde 20 mm de espesor Hasta 100 cm: desde 30 mm Hasta 150 cm: desde 40 mm Hasta 200 cm: desde 50-60 mm Hasta 300 cm: desde 80 mm o más según el material
Estos son valores orientativos — el espesor exacto depende de las propiedades de amortiguación del sistema concreto que se va a instalar, que tienen que estar certificadas mediante ensayo. Un sistema de caucho SBR + EPDM de buena calidad puede tener valores de HIC que le permiten cumplir la norma con espesores algo menores que un sistema de menor calidad.
Por qué el espesor no puede ser el mismo en todo el parque
En un parque con varios juegos de distintas alturas, el espesor del caucho tiene que adaptarse a cada zona según el equipamiento que hay encima.
Bajo un tobogán de 2,5 metros necesitas un espesor mayor que bajo una pasarela de 80 cm. Bajo un columpio grande necesitas más espesor que bajo un muelle de rebote pequeño. La zona de paso entre juegos puede tener un espesor menor que la zona de impacto directamente bajo el punto de caída de cada juego.
Un proyecto de caucho continuo bien ejecutado tiene un plano de espesores que varía zona por zona según la altura de caída de cada elemento instalado. Ese plano debería ser parte de la documentación del proyecto.
Si el presupuesto que recibes dice "40 mm en toda la superficie" sin preguntarte qué juegos hay instalados, ese presupuesto no está cumpliendo la norma — está aplicando una solución genérica sin calcular nada.
La responsabilidad que no todos quieren asumir
Si un niño sufre una lesión grave en tu parque y se demuestra que el pavimento no cumplía la norma EN-1177 en la zona donde ocurrió la caída, la responsabilidad recae sobre el gestor de la instalación — el ayuntamiento, el colegio, la comunidad de vecinos.
No es teoría. Hay sentencias en España que han condenado a ayuntamientos por accidentes en parques donde el pavimento no cumplía la normativa. El argumento "no sabíamos" no exime de responsabilidad cuando hay una norma que establece los requisitos mínimos.
Por eso la documentación del proyecto importa. La ficha técnica del sistema instalado con los valores de HIC certificados. El plano de espesores zona por zona. El certificado de conformidad con la norma EN-1177.
Todo eso es lo que debería entregarte cualquier instalador al terminar la obra — no porque seas desconfiado, sino porque es lo que necesitas tener si algún día viene una inspección o peor, si ocurre un accidente.
Lo que deberías exigir antes de contratar
Que el instalador te pida la ficha técnica del equipamiento instalado — o que vaya a verlo — para conocer las alturas de caída crítica de cada juego. Que te presente un plano de espesores zona por zona justificado con la norma. Que el material tenga certificación de ensayo HIC por laboratorio acreditado. Y que la documentación de todo eso se entregue junto con la obra terminada.
Si el instalador no conoce la norma EN-1177 o no sabe qué es el HIC, no es el instalador adecuado para una zona de juego infantil — independientemente de lo que cueste su presupuesto.





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